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sábado, 21 de febrero de 2015

Soy adicta a enojarme. ¿Cómo lo remedio?

Si explotas como un volcán cuando te enojas este artículo es para ti. Soy adicta a enojarme. ¿Cómo lo remedio?
  • Por: , fuente: 

    Es importante mencionar que no quiero decir que todas las personas que se enojan tienen una adicción a enojarse; estoy usando la palabra para demostrar la frecuencia y casi la inhabilidad que estas personas sienten al controlar sus emociones, y en este caso su enojo. Sin embargo, quiero decirte que, como toda emoción, esta se puede controlar. El sentir enojo no es malo, ya que todos lo sentimos en algún momento; lo que hacemos con esa emoción es lo que marca la diferencia.
    Te comparto algunas sugerencias para ayudarte a sentir la emoción sin necesidad de convertirte en Hulk y que te pongas verde de coraje:
  • Desde que empecé a escribir para esta maravillosa página, he recibido numerosos mensajes de mujeres que dicen que tienen un problema de mal genio, que se enojan con facilidad, que tienen mal carácter, o como confesó alguien de forma tan honesta: tengo un carácter de los mil demonios. Mientras muchos nos enojamos, existen situaciones en las que el enojarse con tanta frecuencia y con tanta intensidad empieza a crear problemas contigo misma y en tus relaciones, en especial, con tu familia.

  • Cuenta y regula tu respiración

    Muchas personas te dicen que cuentes hasta diez; yo te digo que cuentes tantos números como sean necesarios para conseguir el control de la emoción que sientes a flor de piel. Es importante no solo contar, sino también respirar mientras lo haces: no estás contando con el fin de explotar al final, sino con el propósito de calmarte, pues aunque no lo creas eres totalmente capaz de hacerlo.
  • Ten a la mano una lista de cosas que te relajen

    Tal como se lo recomiendo a padres que tienen niños un poco explosivos, lo mismo te recomiendo a ti: escribe una lista de cosas que te ayudan a calmarte ANTES de que te enojes, para que cuando esto suceda vayas a tu lista y hagas la primera idea que está ahí anotada; y si esa no funciona, pues prueba con la siguiente. Por eso es importante escribir al menos diez ideas y poner la lista en un lugar visible como el refrigerador o el espejo en tu baño.
  • Existe más que el enojo

    Como he escrito antes, el enojo es una emoción secundaria, debajo de este existen muchas más emociones que son en verdad la raíz del problema. Intenta identificar cuál emoción es la que el enojo está intentando ocultar y será mucho más fácil lidiar con la verdadera emoción y entenderte mejor.
  • Aléjate

    Si estás justo enfrente de la persona que te está haciendo reventar, muchas veces es importante dejar la situación y alejarte hasta que te puedas calmar y no decir cosas de las cuales luego te vas a arrepentir –en especial, si se trata de tu pareja o de tus hijos.
    En verdad que no hay necesidad de enojarse a la más mínima provocación. Es fácil que nuestra mente y nuestro cuerpo se adapten a esa reacción, pero como bien sabemos no tarda mucho en destruir nuestras relaciones y a veces dejar un daño irreparable. Toma nota de estos consejos y decide no enojarte y lidiar con la emoción de una forma más saludable para ti y para los tuyos.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Eres una esposa fácil de amar?

¿Eres una esposa que es fácil de amar? ¿Le das razones a tu esposo para cantar tus alabanzas y presumirte con sus amigos? Con honestidad, sé que no siempre soy este tipo de esposa y apuesto que hay otras como yo.
  • Afrontémoslo, a veces el matrimonio es muy difícil. Habrá días en que tú y tu esposo no puedan ponerse de acuerdo en nada; hay una montaña de ropa para lavar, los platos se apilan en el fregadero, hay cuentas que pagar por todo el mostrador, y para rematar el bebé está llorando. En estos momentos es muy difícil sentir amor el uno por el otro. Me avergüenza decir que, esas veces, me descubro descargando mis frustraciones en mi paciente y sufrido esposo. Como si las cosas no fueran ya lo suficientemente arduas para él, ahora tiene una musaraña de esposa culpándolo de todo lo que salió mal.
    ¿Eres una esposa fácil de amar? ¿Le das razones a tu esposo para hablar de ti todo el tiempo y presumirte con sus amigos? Con honestidad, sé que no siempre soy ese tipo de esposa, y apuesto que hay otras como yo por ahí. Puedes evaluarte a ti misma con respecto a tu "encant-habilidad" contestando las siguientes preguntas basadas en tus experiencias y acciones. Considera las posibles respuestas como: siempre, con frecuencia, a veces o nunca.
  • 1. ¿Le das crédito a tu esposo por las cosas que hace para ayudar en la casa?

    A todos nos gusta el reconocimiento y los hombres no son la excepción. Asegúrate de observar lo que hace para ayudar -llenar una carga de ropa, pasar la aspiradora en una habitación, jugar con los niños para que puedas tener unos minutos para ti misma- y darle las gracias por ello; así será más probable que lo haga de nuevo.
  • 2. ¿Le dices a tu esposo que lo amas?

    No hablo del irreflexivo "Yo también a ti" que respondes cuando él te dice que te ama o un "te amo" somnoliento, antes de dormir. Hablo de un momento intencional cuando le das un beso o un abrazo, lo miras a los ojos y le dices, "te amo, cariño". A los hombres les gusta escuchar esas palabras tanto como a las mujeres.
  • 3. ¿Realizas actos de servicio para él?

    Los hombres tienen días difíciles, preocupaciones y frustraciones tan frecuentes como lo tienen las mujeres, pero ellos no lo expresan. Cualquier pequeño acto de servicio que puedas hacer para mostrarle a tu esposo cuanto lo aprecias, puede hacer que su día mejore un poco y que su carga sea menos pesada. Dale un masaje en la espalda, prepárale su comida favorita, lleva el carro al autolavado sin que te lo pida, o haz alguna otra cosa que sepas que a él le encanta y que no sucede con frecuencia. No hay nada más gratificante que la mirada de sorpresa y gratitud en los ojos de un hombre cuando recibe algo que le agrada.
  • 4. ¿Tienes abiertas las líneas de comunicación?

    No sufras en silencio cuando algo te molesta. Es muy probable que suceda una de dos cosas: o vas a terminar haciendo a un lado a tu esposo sin que comprenda lo que hizo mal o empeorarás el problema por no abordarlo. Asegúrate que tu marido sepa lo que está pasando en tu vida; de esa manera él puede mejorar la conducta que te molesta o te ayude a manejar lo que sea que te está causando el estrés.
  • 5. ¿Aceptas sus cumplidos?

    A las mujeres se les hace difícil aceptar elogios ya que con frecuencia sienten que no los merecen o que la persona que los dice, lo hace dicen solo "por decirlo". Es probable que tu esposo en verdad piense que tu cabello se ve bien, o que tu vestido es sexy, él no analiza las palabras o las motivaciones como puede que tú lo hagas. Los hombres simplemente no piensan de esa manera; pero si no aceptas sus cumplidos, te ríes o no los tomas en serio, será menos probable que te elogie en el futuro.
  • 6. ¿Le pides ayuda?

    A los hombres les gusta sentirse necesitados. Una manera en la que tu esposo puede demostrar su amor por ti es ayudándote cuando lo necesitas. Si no está ocupado, enfermo o estresado, no tengas miedo de pedirle ayuda con los niños, la cena o la limpieza. Es otra forma en que puede demostrar lo mucho que le importas.
    ¿Cómo te fue con estas preguntas?, te puedes calificar de forma sencilla. Si respondiste, siempre o frecuentemente, a la mayoría de las preguntas, eres una esposa que puede ser amada fácilmente por su esposo. Las preguntas cuyas respuestas fueron, a veces o nunca, te pueden dar una idea de cómo mostrar tu amor por tu esposo de una mejor manera y le permite a él hacer lo mismo. Poner en práctica estas ideas bendecirá a tu familia y tu matrimonio.
    Traducido y adaptado al español por Myrna del Carmen Flores del artículo original en inglés Are you a wife who is easy to love? Por Katie Nielsen

miércoles, 11 de febrero de 2015

25 excelentes consejos para mejorar tu matrimonio

No importa si eres recién casado o si tienes hijos adultos, aquí; te comparto algunas maneras de encontrar y disfrutar con seguridad de la felicidad conyugal.

Tal vez tu matrimonio es un mar de la felicidad, aunque a veces sientes que quieras ahorcar a tu cónyuge. No importa cuánto tiempo hayas estado casado. A continuación te comparto 25 consejos matrimoniales que pueden ayudarte a ti y a tu cónyuge a disfrutar de la felicidad conyugal.
  1. No seas un mártir. Aprende a comunicar tus necesidades. Por ejemplo: "Estoy a punto de desmayarme, ¿podrías hacer dormir a los niños esta noche?"
  2. Si te quejas todo el tiempo, tu cónyuge dejará de prestarte atención y después intentará evitarte.
  3. Alienta a tu pareja con cumplidos sinceros; nunca, nunca lo critiques, solo usa palabras positivas.
  4. Sé alegre y ten un buen sentido del humor. Aprendan a reír juntos y disfrutar del tiempo en pareja.
  5. Decidan cómo manejar las cuentas del hogar. Sean prácticos y estén dispuestos a discutir abierta y libremente las finanzas sin ocultar nada. Comprométanse a pagar todas sus deudas y a aprender a vivir de acuerdo a sus ingresos.
  6. No guardes rencor. Sé el primero en decir que lo sientes, incluso cuando sea difícil tragarte tu orgullo. Haz un esfuerzo para suavizar la situación. Pon tu matrimonio y los sentimientos de tu cónyuge en primer lugar.
  7. Hazle una carta de amor a tu pareja de vez en cuando, sin ninguna razón en particular.
  8. Ama a tu cónyuge por completo. Tal vez tu esposa tenga canas y algunas arrugas, o tu esposo sea calvo y esté un poco pasado de peso. Aprende a valorar a tu pareja por quién es y permanece fiel a su compromiso matrimonial.
  9. Demuéstrale a tus hijos que tu matrimonio está primero que ellos: Cuando tus hijos noten tu devoción y respeto por el otro, el sentido de seguridad de tus hijos aumentará.
  10. Salgan juntos a solas una vez a la semana.
  11. Ayuda a que tu pareja se sienta lista para tener intimidad. Tener intimidad en el matrimonio es algo muy especial. Ayuda con los quehaceres del hogar y a acostar a los niños antes de intentar estar a solas con tu pareja.
  12. No critiques a la familia de tu cónyuge, no importa que tan "especiales" puedan ser. El quejarte con tu cónyuge acerca de su familia puede causar mucha fricción.
  13. Oren juntos: Consideren a Dios como el tercer socio en vuestro matrimonio.
  14. Tiende la cama. Llena el tanque del auto con gasolina. Cuelga la toalla húmeda. Recuerda que la cortesía es amor en acción.
  15. No hables mal de tu cónyuge con otros. Compartir información personal o íntima, o quejarte de tu marido con tus amigos es inapropiado y una violación de la confianza.
  16. Cuida de ti mismo y de tu aspecto personal. El hecho de estar casado no te da permiso para que te vistas como un vagabundo. Haz un esfuerzo para verte presentable para tu cónyuge.
  17. Deja que tu pareja duerma. Toma un turno extra si hay un recién nacido, levántate a contestar esa llamada telefónica en la noche y no tires la puerta cuando salgas por la mañana.
  18. Escucha los problemas de trabajo de tu cónyuge.
  19. Recuerden que ustedes están en una asociación de igualdad. Eso significa que los dos tienen voz y voto en la crianza de los hijos, decidir si comprar un auto nuevo, asuntos del hogar y otras decisiones importantes.
  20. Reserva tus coqueteos para tu pareja. No coquetees con su mejor amigo.
  21. Recuerda siempre los aniversarios y cumpleaños. Felicita a tu cónyuge incluso solo con una simple nota o tarjeta, si se te olvida, trata de disculparte y enmienda el error de manera sincera.
  22. Ámate a ti mismo. Tal vez no se vean como supermodelos de 25 años. No te preocupes por los años o por un cuerpo imperfecto, tu esposo te eligió. La confianza en sí mismos en sí les hace atractivos.
  23. No guardes secretos. Pequeños secretos -como un chocolate escondido- está bien; pero secretos grandes, como que has llegado al límite de tu tarjeta de crédito, no es un secreto que de deba guardar.
  24. No te hagas amigo de tu exnovias(os) en Facebook. No pongas en peligro la confianza de tu matrimonio por reavivar un viejo romanticismo a través de las redes sociales; esta es ahora la causa principal de divorcios.
  25. Hablen mucho: tengan una comunicación frecuente, compartan sus novedades y pregunten por el día de cada uno.
    En pocas palabras, los actos desinteresados te darán un matrimonio feliz. Siempre pon a tu cónyuge en primer lugar en tu vida.
Traducido y adaptado al español por Miriam Aguirre del artículo original en inglés 25 awesome marriage tips por Megan Gladwell

sábado, 31 de enero de 2015

Aparenta 5 kilos menos con tu uniforme


Escrito por  • FUENTE.
Con el verano a la vuelta de la esquina, ha llegado el momento de plantearte un cambio de uniforme para estar estupenda.
Aquí tienes 5 sencillos trucos de éxito seguro que te harán parecer más delgada sin hacer dieta o ir al gimnasio.



1. Di sí al monocolor
Llevar un uniforme monocromático es el primer paso y el más importante para crear una figura más alta y esbelta. Llevar un solo color crea la ilusión de parecer más delgada por la continuidad de color. No rompe la línea vertical como lo hace el llevar dos colores diferentes.
Otra manera de realzar tu cuerpo y camuflar las zonas problemáticas es llevando colores oscuros. Colores como el negro, marrón, azul marino, gris marengo, granate, verde oscuro y púrpura adelgazan. Lleva siempre aquellos estilos que mejor can con tu tipo de cuerpo. Ese blusón sanitario con el femenino cuello en U es genial para un uniforme monocromáticos. Los colores negro, marrón y azul marino son excelentes opciones.


2. Deshazte de todo lo que sea ajustado o demasiado grande
No te pongas nada demasiado ajustado—ya sea la parte superior o el pantalón. No hay nada que te haga parecer más gorda que llevar algo demasiado ceñido. Por otro lado, los uniformes demasiado grandes también te harán parecer más grande de lo que eres. Aunque resulta tentador esconderse debajo de un suéter grande y largo o meterse en algo que es demasiado ajustado, ninguna de estas estrategias funciona cuando quieres parecer más delgada. Esto es aplicable a todo el mundo. Incluidas las actrices.
La otra noche estaba viendo una serie de televisión en la que aparecía una bella actriz que tiene un cuerpo estupendo. Siempre está increíble en esa serie, pero en este episodio en particular llevaba un top demasiado ceñido. Los botones del pecho tiraban tanto que daba la sensación de que en cualquier momento iban a explotar. Si hubiera estado interpretando a la Mujer Maravilla que necesita arrancarse la camisa rápidamente para enseñar su traje, lo hubiera entendido. Esa camisa le quedaba tan mal que no prestabas atención ni a su actuación ni a su belleza—además de que le añadía 5 kilos por lo menos. ¡No quiero que cometas el mismo error!



3. Escoge los detalles estratégicamente
Una blusa con algún tipo de bordado atrae la atención hacia la parte frontal y central. Un corte flexible como el de un top estilo túnica le sienta mejor a tu figura ya que crea una apariencia más estilizada y favorecedora. Otra manera de parecer más delgada es llevando un cuello de pico. El cuello de pico crea una bonita línea vertical y una apariencia más esbelta y alargada. Échale un vistazo a esta blusa con un ribete que crea un bonito contraste.









4. Consigue unos pantalones que te queden perfectos
¿Estás buscando unos pantalones de uniforme que te hagan más delgada? Asegúrate de que son de la talla correcta. Llevar los pantalones adecuados puede adelgazar determinadas partes de tu cuerpo, como el trasero, las caderas y los muslos. Intenta llevar pantalones que no tengan ni bolsillos ni pliegues. Si no puedes vivir sin bolsillos, asegúrate que por lo menos sean pequeños y estén en un lugar del pantalón donde no añadan un volumen extra. Un pantalón recto crea una línea que resta kilos. Haz que los pantalones se extiendan hasta la parte superior del zapato para que tus piernas parezcan más largas.




5. Escoge los estampados adecuados
Si estás muy enganchada a los estampados y te cuesta llevar colores lisos, vigila el tipo de serigrafía que eliges. Escoger el estampado adecuado marca la diferencia a la hora de verte más delgada. Los estampados grandes y llamativos pueden causar la sensación de que eres mucho más grande de lo que eres en realidad.
Aquí tienes una blusa de Nrg con un estampado pequeño y femenino.

sábado, 24 de enero de 2015

¿Reconoces los signos del síndrome del trabajo a turnos?


¿Estás entre el 30 por ciento de los profesionales de la salud que trabaja en el turno de noche? Sí así es, ¿te sientes cansada frecuentemente? ¿tienes que luchar a menudo contra la falta de sueño? ¿te cuesta dormirte o permanecer dormida? ¿afectan los problemas de sueño a tu vida social, familiar o laboral? ¿llevas al menos un mes experimentando estas dificultades para conciliar el sueño?

Si has contestado sí a cualquiera de estas preguntas, sigue leyendo porque puede que sufres el síndrome del trabajo a turnos, un tipo de desorden del sueño que afecta al ritmo circadiano y que puede tener un impacto negativo no solo en tu rendimiento laboral sino también en tu calidad de vida e incluso en tu longevidad. La buena noticia es que simplemente siguiendo unas sencillas recomendaciones, puedes mejorar tu salud y bienestar y encarrilar tu vida de nuevo.

¿Qué es el síndrome del trabajo a turnos?

El cuerpo humano sigue de manera natural un ritmo circadiano, un periodo de aproximadamente 24 horas de vigilia y sueño, con deseo más fuerte de dormir entre la medianoche y las 6 de la mañana y entre las 14:00 y las 16:00.Tu ritmo circadiano de sueño-vigilia, que enlaza con los ciclos naturales de luz y oscuridad, está regulado por un reloj biológico interno ubicado en el núcleo supraquiasmático del hipotálamo. El trastorno del sueño y sus consecuencias se producen cuando intentas permanecer despierta cuando tu reloj biológico interno te dice que duermas, o cuando intentas dormir cuando tu reloj biológico interno quiere que estés despierta.

¿Cuáles son los síntomas principales del síndrome del trabajo a turnos?

No resulta sorprendente que durante el turno de noche, cuando tu reloj interno está diciendo que deberías dormir, te sientas excesivamente cansada, agotada y menos alerta. También debería resultar fácil entender por qué tienes dificultades para dormirte y permanecer dormida cuando el ritmo sueño-vigilia de tu cuerpo te manda estar despierta. Por eso, los principales síntomas del síndrome del trabajo a turnos son la hipersomnia, o somnolencia excesiva, y el insomnio.

¿Cuáles son las consecuencias del síndrome del trabajo a turnos?

  • El síndrome del trabajo a turnos normalmente lleva a una disminución de una a cuatro horas de las horas totales de sueño y a un sueño no reparador o con una calidad “insatisfactoria”.
  • La somnolencia excesiva, como consecuencia de la acumulación de horas de sueño perdidas y la disminución de la alerta circadiana, puede llevar a tener dificultades para estar alerta, concentrarse, recordar cosas y tomar decisiones. Además de problemas de coordinación vista-mano, dolores de cabeza, disminución del periodo de atención y aumento del tiempo de reacción.
  • Según un estudio del sueño del personal de enfermería, realizado por Kenshu Suzuki y varios de sus colegas, en el año 2005, los individuos que durante su turno de noche estaban excesivamente somnolientos, tenían más posibilidades de cometer errores en la administración de fármacos, clavarse accidentalmente agujas y manejar incorrectamente los equipos—errores que repercuten tanto en el personal de enfermería como en sus pacientes. Encuestas realizadas a los trabajadores sanitarios han demostrado que un 41 por ciento admite cometer errores debido a la fatiga. Un 19 por ciento informó que sus errores habían empeorado la condición del paciente. Estos resultados son consistentes con estudios que demuestran que solo dos horas de pérdida de sueño tienen el mismo efecto en el desempeño de una actividad que tomarse tres bebidas alcohólicas.
  • Los individuos con el síndrome del trabajo a turnos tienen mayor absentismo laboral, problemas gastrointestinales y digestivos, como acidez e indigestión, problemas cardíacos, incluyendo aumento del riesgo de infarto e hipertensión, carcinoma de pecho, útero y colon, ciclo menstrual irregular, resfriados y gripe y aumento de peso.
  • Los trabajadores a turnos tienen más accidentes de automóvil, especialmente conduciendo hacia y desde el trabajo, probablemente porque suelen conducir con fatiga y tienen el doble de posibilidades de quedarse dormidos al volante. De hecho, dos tercios de los trabajares a turnos dicen conducir adormilados después de su turno. Además, la irritabilidad, la impaciencia y los cambios de humor, como ansiedad y depresión, asociados a este trastorno, pueden arruinar relaciones laborales y familiares y las actividades sociales.

lunes, 19 de enero de 2015

3 recomendaciones sobre lenguaje corporal que todos los profesionales de la salud deberían saber

BY  • Fuente.

“No se preocupe, no creemos que sea un cáncer malo,” dijo ella con una sonrisa.
Después de recuperar la compostura y empezar a respirar de nuevo, espeté, “Vale, ¿qué es un cáncer bueno?”
Dar malas noticias a un paciente siempre es duro, no importa la cantidad de entrenamiento en empatía que hayas recibido. Como coach de comunicación, enseño a la gente que lo que dice tu cuerpo puede tener más fuerza que las palabras que utilizas o la empatía que compartes.
Recientemente leí las siguientes instrucciones para dar malas noticias: “Primero, ponte de pie cuando te dirijas al paciente, para que sepa quién está al mando. Segundo, sujeta una radiografía o cualquier otra prueba para demostrar que esto es serio y que tú eres el experto.” ¡Mal, mal, mal!
Aquí están mis recomendaciones:
1. Evita la postura de matón. Si estás de pie cuando el paciente está sentado, es  menos probable que el paciente hable ya que tu lenguaje corporal dice “matón.” En lugar de eso, ponte al mismo nivel que el paciente, bien sea sentado o de pie. Siéntate en un ángulo de 90 grados respecto al paciente o a su lado. Si quieres trasmitir que “yo soy el experto”, todo lo que tienes que hacer es colocar las manos con las palmas hacia abajo. Es más profesional y menos intimidante que estar de pie. Para animar al paciente a hacer preguntas, no tienes que decir nada. Simplemente gira las palmas hacia arriba  y establece contacto visual. Con una sonrisa amable y un asentimiento, le has comunicado al paciente de forma no verbal que es seguro hablar.
2. Olvídate de la prueba. La prueba es estupenda, pero no demuestra que eres un experto. Sin embargo, lo que si hace es proporcionar una razón para romper el contacto visual y ayudar a dar las malas noticias. La primera cosa que hace un paciente cuando recibe malas noticias es inspirar rápido y dejar de respirar momentáneamente. En este momento, el paciente no puede oír nada, por lo que deja de hablar y de establecer contacto visual. Mira la radiografía o el suelo, pero no al paciente. Rompiendo el contacto visual, permites al paciente reaccionar emocionalmente sin sentirse avergonzado o atosigado. Espera en silencio y escucha, quizá puedes añadir un lento asentimiento tranquilizador. Vigila con tu visión periférica si el paciente ha “empezado” a respirar de nuevo. Una respiración normal es el indicador clave de que el paciente es capaz de escuchar y entender la noticia. 
3. La tercera persona es la mejor persona. Utiliza la tercera persona cuando estés dando una mala noticia. Por ejemplo, di “La radiografía dice…” no “Tu radiografía dice…”, “El cáncer es…” no “Tu cáncer es…” Utilizando la tercera persona hace que el cáncer sea autónomo. La palabra “tu” implica propiedad.
Lo que haces y dices tiene un gran impacto en el pronóstico del paciente, por eso escoge tus palabras de manera inteligente y tus posturas cuidadosamente.

sábado, 17 de enero de 2015

5 cosas que nunca debes desear antes de que empiece tu turno


POR . FUENTE.
 “Si no tuviera mala suerte, no tendría ninguna suerte”

¿Te suena? Te lo juro, el universo a veces tiene un cierto sentido del humor. ¿Te ha pasado alguna vez que deseas algo y entonces el universo decide jugarte una mala pasada y darte justo lo contrario?

Pues bien, la enfermería es algo parecido. ¿Recuerdas por qué no decimos “parece que  hoy está la cosa tranquila” durante nuestro turno? Aquí tienes cinco cosas que NUNCA debes desear antes de que empiece tu turno, porque el universo te va a sorprender con su humor diabólico:

Esperar que te den el día libre

Ayer cuando saliste de trabajar había pocos pacientes. Te vas a casa cruzando los dedos con la esperanza de que, para tu turno del día siguiente, la cosa siga tranquila y te llamen para decirte que tienes el día libre. Lo que pasará es que al día siguiente habrá un montón de nuevos ingresos en tu unidad.

Esperar no tener que trabajar aunque tengas que estar disponible

Este es el hermano malvado de esperar que te den el día libre. Es el regalo que nunca terminarás de disfrutar. Se te concede tu deseo. Te llaman del trabajo y te dicen que hay pocos pacientes y que no hace falta que vayas, aunque debes estar disponible.  Tu felicidad dura lo suficiente para que cuelgues el teléfono y cierres los ojos…luego vuelve a sonar el teléfono. Adivina quién es. Acaban de ingresar varios pacientes y te necesitan en el hospital.

Esperar un turno tranquilo

Miras el censo de tu planta y echas un vistazo a los pacientes y a cómo está yendo todo en tu unidad. Piensas para ti mismo “Bueno, no pinta mal”. Estás disfrutando de tu pensamiento y de repente oyes un código por el altavoz. ¡Era demasiado bonito para ser verdad!

Suponer que hoy tu trabajo será fácil

Echas un vistazo a las tareas que tienes asignadas para hoy. No pintan mal. Las listas de la medicación para tus pacientes no son muy largas. No vas a tener que hacer muchos viajes y, a simple vista, los pacientes parecen encantadores. Luego, te iluminas. Parece que te han confundido con el personal de servicio. Si ellos están ocupados, eso es que hay mucho trabajo.

Planear hacer algo una hora después de que acabe tu turno

Esta es posiblemente la peor de todas. Que hayas “planeado” algo para una hora en concreto no significa necesariamente que a esa hora vayas a estar libre. Así que te pasas todo tu turno asegurándote de que acabas todo lo que tienes que hacer. Te vuelves supereficiente con todo lo que haces. La unidad es un “caos bajo control”. Pero durante  los últimos 40 minutos de tu turno, un paciente se descompensa y tu sueño de salir a tu hora se eclipsa por tener que salvar más vidas.
Enfermería. Nunca amarás un trabajo más duro.